Una vez que hemos realizado un trabajo con GIMP necesitamos guardarlo para poder seguir trabajando más adelante con él o para utilizarlo en páginas web o documentos (presentaciones, textos, etc.).
GIMP nos proporciona dos formas de guardar las imágenes tratadas con él:
- Guardar en un archivo con el formato XCF (formato nativo de GIMP)
- Exportar en uno de los formatos de imagen digital más habituales (GIMP puede guardar en prácticamente todos los formatos de imagen digital conocidos)
Supongamos que hemos realizado un trabajo con GIMP con la imagen SVG utilizada en la entrada
Abrir imágenes vectoriales. Además de la imagen de fondo hemos escrito el pequeño texto "Casa". La imagen resultante es la que puedes ver a continuación:
Observa el panel de la derecha. En la pestaña
Capas se puede observar que nuestra imagen se compone de dos capas, una capa especial cuyo icono contiene una "
T" y que indica que es una capa de texto y la capa de fondo que contiene la imagen del paisaje.